Hipocondría o Ansiedad por enfermedad

Terapia de Adultos

 

Este trastorno se caracteriza por tener una alta convicción de sufrir alguna dolencia física o enfermedad grave potencialmente mortal; la persona que sufre hipocondría interpreta como claros síntomas de dicha enfermedad cualquier sensación física que sienta, incluso las propias de la ansiedad o de cualquier enfermedad común.

La persona teme todo el proceso de padecer una gravísima enfermedad (recibir el diagnóstico, intentar un tratamiento que no funcionará, notar el deterioro que se irá produciendo, y finalmente la muerte). Este temor le lleva a realizar conductas de evitación (por ejemplo, de visitas a médicos) o, por el contrario, buscar constantemente información de médicos o internet; acudir frecuentemente a hospitales o urgencias, aumentando en ambos casos la ansiedad.

Cuando los profesionales descartan su enfermedad, la persona hipocondriaca suele achacarlo a la existencia de un error en el diagnóstico, por lo que desarrolla un gran malestar en su vida. En otras ocasiones, los resultados médicos calman la ansiedad ante la posible enfermedad, aunque tan sólo de forma temporal, ya que la persona volverá con el tiempo a sentir nuevamente el temor a la enfermedad.

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de las personas que sufren hipocondría también sufren ataques de pánico esporádicamente

En resumen, algunos de los síntomas que presentan las personas que sufren hipocondría o ansiedad por enfermedad son:
 

  • La preocupación claramente excesiva o desproporcionada por padecer o contraer una enfermedad grave.
  • Mostrar un grado elevado de ansiedad en relación con la salud.
  • Presentar comportamientos excesivos relacionados con la salud como comprobar repetidamente en el cuerpo si existen signos de enfermedad o, por el contrario, evitar ir a médicos y hospitales.

El tratamiento de los problemas de hipocondría que realizo en mi consulta se basan en:
 

  • Entrenamiento en estrategias de discusión verbal, con el fin de modificar las interpretaciones incorrectas y catastrofistas que la persona hace respecto de las señales que detecta en su cuerpo.
  • Afrontamiento progresivo de las situaciones externas o actividades que provocan el malestar, eliminando todas las conductas de seguridad, con el fin de reducir y adquirir control sobre la ansiedad.
  • Además, resulta beneficioso aplicar técnicas de relajación como una estrategia general de autodominio y como método para mejorar la calidad de vida de la persona.
  • Se han encontrado coexistencias entre la hipocondría y el trastorno de pánico. Concretamente, el 70% de las personas que sufren hipocondría, también sufren ataques de pánico esporádicamente.
  • Este problema se da tanto en hombres como en mujeres no encontrando diferencias por sexo.
  • Las personas aprendemos a ser hipocondriacas. Por ello, su comienzo está relacionado con el aprendizaje progresivo, a través de experiencias de enfermedad propias o de otras personas de su entorno, de que las amenazas de las enfermedades peligrosas son totalmente reales, o por acontecimientos específicos y estresantes por ejemplo la muerte de un ser cercano.