Terapia

Acerca de

 

La terapia que aplico en mi consulta es de orientación cognitivo-conductual. Este tipo de terapia es la que ha demostrado mayor efectividad en el tratamiento de la gran mayoría de trastornos psicológicos, y ha recibido el apoyo unánime de la comunidad científica.

La terapia cognitivo-conductual pretende enseñar a la persona a cambiar los pensamientos negativos que le provocan malestar (depresión, ansiedad, etc.), proporcionándole una serie de herramientas que le permitirán afrontar y controlar sus dificultades personales, ya que esto determina la forma de sentirse y/o comportarse.

Por ello, el objetivo de la terapia es proporcionar al paciente habilidades y recursos para que los incorpore en su comportamiento habitual y sea él mismo quien maneje sus dificultades en el futuro.

El proceso terapéutico consta de varias fases diferentes, tanto por su objetivo como por el número de sesiones necesarias en cada una de ellas, que pueden variar en función de las características del cliente y de la problemática a tratar. No obstante, aunque no podamos saber exactamente cuánto tiempo durará el proceso terapéutico, a modo de ejemplo y en términos generales, puede verse en el siguiente gráfico:


  • Evaluación: 2-3 sesiones
  • Hipótesis: 1-2 sesiones
  • Tratamiento: Aprox. 15 sesiones
  • Seguimiento: 2-3 sesiones
  • Fase de evaluación: La primera fase está destinada a comprender el problema para poder establecer la causa y diseñar un plan terapéutico personalizado. Durante esta fase, la principal herramienta de evaluación es la entrevista, aunque también utilizaremos autoregistros, cuestionarios y observación directa.
  • Fase de exposición de la hipótesis explicativa del problema, es decir, las causas que originaron el problema y los factores que lo están manteniendo, así como de los diferentes objetivos terapéuticos a conseguir.
  • Fase de tratamiento: Estas sesiones están destinadas a enseñar a la persona las estrategias concretas para afrontar y superar su problema. Durante estas sesiones, se aprenden nuevas habilidades, formas de actuar y conocimientos que ayudaran a manejar los conflictos.
  • Fase de seguimiento: Son sesiones distanciadas temporalmente entre sí, que ayudan al mantenimiento de la mejora alcanzada y la prevención de recaídas, ya que se trata de detectar posibles dificultades surgidas, con el fin de subsanarlas.

A lo largo de todo el proceso, el psicólogo actúa siempre desde la comprensión y aceptación de la persona, mostrándose como un acompañante y facilitador de la mejora terapéutica.